¿Gozar o reprimirse?


En la experiencia de hoy una mujer, totalmente deshinibida en lo que al sexo se refire, liberal y abierta a nuevas experiencias, se encuentra con una barrera difícil de franquear: sus parejas tienen cierto reparo a dejarse llevar. Aunque parezca mentira, hoy en día aún existe cierta vergüenza respecto a muchos aspectos de la vida sexual normal de las personas. Mucha gente vive reprimiendo sus impulsos sexuales con su pareja por miedo a que ésta se extrañe o no los encuentre normales. La frustación a la que conduce esta situación puede incomodar hasta una ruptura.
Una simple bola vaginal vibradora puede ayudar a hombre y mujer a descubrir el magnífico mundo de los juguetes eróticos. Gozo mútuo y una puerta que ya jamás se cerrará.
Después de iniciarse es mucho más sencillo experimentar. Y si se puede descubrir en pareja, mucho más interesante si cabe. Algunas personas, para no tener que afrontar la curiosidad o necesidad en solitario, buscan la complicidad de sus amistades y montan una reunión de Tupper sex. Sirve, simplemente, para buscar la deshinibición con la inestimable instrucción de alguien con experiencia en el manejo de los artículos. Risas y novedades hacen de estas reuniones una medida efectiva para pasar un buen rato, aprender y servirse para lo que se desee. De forma divertida y pedagógica se puede perder el miedo a adquirir un complemento erótico que a la larga será beneficioso para la pareja.
Nuestra amiga al final se rie de las situaciones vividas, pero mucha gente desconoce el poder de los complementos eróticos:

"Hola soy Silvia R.
Navegando por internet encontré vuestro blog de complementoseroticos.com. Adquirí algún artículo no hace mucho y me siento un poco contrariada ante una situación que se viene repitiendo con cada nueva pareja que tengo.

Me considero una mujer liberada sexualmente, pero me encuentro con algunas barreras difíciles de superar por parte del sexo contrario, es decir, los hombres.

Soy una chica soltera jóven, tengo trabajo y me gano bastante bien la vida, lo suficiente para disfrutar de ella. Me encantan los juguetes eróticos y suelo utilizar algunos. En solitario todo perfecto. Pero el problema es que cuando tengo alguna relación me gusta compartir estos artilúgios con mi pareja y a veces me he encontrado con reparos por parte del hombre. Otras veces simplemente han apartado mis juguetes con el pretexto de que no los necesitamos para nada con lo que la naturaleza ya nos ha dado. En lo que a cosmética se refire, habitualmente no tengo dificultades para aplicar un aceite o un lubricante de sabor. Pero si quiero introducir una bola vaginal vibradora la cosa cambia. Incredulidad, sarcasmo, miedo... el valiente que la prueba queda encantado.

Es un momento divertido el que paso cuando veo una cara de asombro. Algunos disimulan para no darle importancia hasta que introduzco los juguetes en la relación. Entonces, si deciden participar, se emplean a fondo y disfrutamos juntos. Es como un subidón: mis orgasmos, sus orgasmos, complementados y excitantes.

Hoy por hoy no puedo pasar sin mi armamento pero por desgracia no todo el mundo decide liberarse y entrar en el juego con ellos.

De todos modos me siento como una maestra que reeduca a hombres ya mayorcitos y les muestra el camino hacia algo que no sospechaban antes: autoplacer y más excitación.

Un beso"

No hay comentarios.: